Según el artículo 23 del Decret 279/2006, de 4 de juliol, sobre drets i deures de l'alumnat i regulació de la convivència en els centres educatius no universitaris de Catalunya, la mediación escolar es un método de resolución de conflictos mediante la intervención de una tercera persona, con formación específica e imparcial, con el objetivo de ayudar a las partes a obtener por ellas mismas un acuerdo satisfactorio.
Lo que más la diferencia del resto de mediaciones es que los protagonistas son los alumnos.
¿Qué aporta la mediación escolar a estos alumnos?
Tal y como indica M. Carme Boqué i Torremorell en su escrito "Mediación Escolar":
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La mediación contribuye a la formación integral de los alumnos.
- Ayuda a crear grupo y clima humano en un contexto de aula donde todos son aceptados.
- Favorece la construcción de actitudes, valores y normas de manera efectiva y práctica: no se trata de decir qué es correcto o qué no, ya que las actividades son participativas y se utilizan como base para la reflexión y la acción.
- Se aprende a defender las propias ideas (asertividad), a ponerse en el lugar de los otros (empatía), a tener en cuenta los respectivos intereses (colaborar), a escuchar para comprender (escucha activa), a pensar (reflexivamente, creativamente i críticamente) a implicarse en la mejora del propio entorno (particpación activa), a comprender, expresar y regular los sentimientos (educación emocional), a defender los derechos de las personas (justicia social)....
- Los niños y las niñas desarrollan habilidades para hacer frente por sí mismos a los conflictos que, de manera natural, viviran a lo largo de su vida.